El Pulpo Metafórico

Según los académicos, la expresión moderna “dar la del pulpo” engloba diversas acepciones. La primera sería la interpretación de quien es muy generoso, da y ofrenda por óctuple, a tener en cuenta las ocho patas o tentáculos del proverbial cefalópodo. El segundo significado consistiría en la fineza y boato culinaria de un o una individuo o individua. Consabida es la exquisitez superior, casi adictiva, del pulpo a la gallega o al horno. Siempre y cuando esté bien cocinado y no nos den gato por liebre, o en este caso, calamar por pulpo. Recuerden siempre fijarse en las ventosas, que si acaso sirven al animal para encaramarse y permanecer adherido a cualesquiera superficies, también actúa como lectura de un pulpo genuino y como Diox manda.

"Oh, Neptuno...creo que ese tío es gallego...¡¡Auxilio, sacadme de aquí!!"

La tercera interpretación se da en dar una paliza de miedo a persona, animal o esterilla. Proviene ésta de la sarta de mazazos que necesariamente ha de aplicarse al pulpo, siempre y cuando ya haya pisado el cielo de los octópodos, para enternecerlo, sin necesidad de película romántica, y que su carne no adquiera la textura de un neumático.  La última acepción se ha creado a raíz de la final del Campeonato Mundial de Fútbol. Se puede hablar de “dar la del pulpo” en diversas lecturas paralelas. Primeramente, describe perfectamente el modus operandi de una selección Holandesa asustada, sin plan efectivo, cuya única táctica consistía en partirles los piños a nuestros reclutas a la menor ocasión; todo ello con la complacencia de uno que decían era árbitro, pero a tenor de su actuación apenas se había bajado del perigallo de recoger melocotones. En éste sentido, “nos dieron la del pulpo”.

Luego está la poética épica de nuestra victoria. Después de jugar casi impecablemente durante un tiempo indecente y bajo los cañonazos marraneros de los Países Bajos (o Barriobajeros), la del pulpo se la dieron los nuestros. Pero un pulpo metafórico, pues no fue paliza como tal, pero cuanto más aplastante por ser una victoria in extremis y en una final de semejante envergadura.

Y finalmente, hablar del último significado. El que ha dado más que hablar que el sarampión. El pulpo más mediático que ha habido y habrá. Hablo de Paul, el Pulpo adivino. Lo que empezaría como una broma, terminó por desatarse en fenómeno mundial. Y cuando un pulpo en su pecera es capaz de copar portadas de diarios en todo el mundo, algo pasa en el fondo del mar. Quizás sea fruto de una casualidad salvaje. Tal vez desconocemos cómo reacciona el ojo del pulpo, uno de los más desarrollados de la naturaleza, ante las diversas tonalidades de color. O pudiera ser que nuestra arrogancia humana nos impida ver que en el reino animal hay auténticos talentos, que a nosotros se nos antojan milagros y que para los pulpos es como sacar la basura, cotidiano.

El caso es que Paul “dio la del pulpo” con sus infalibles pronósticos. Y durante algunos días, el mundo entero no apartó los ojos de la pecera de Paul. Algunos incluso quisieron alquilar sus servicios a nivel particular. Demencial. Pero no deja de ser simpático y entrañable ver cómo un simple pulpo fue el ojito derecho del mundo entero, y auténtica mascota del Mundial. Nada como crear una figura divina para mantener el suspense de todo homo sapiens. Que se lo digan al Vaticano.

Y ya está. Somos campeones del mundo. Y mi sueldo sigue igual, el paro no se ha movido y los bancos siguen robando. Pero al menos tengo la certeza de que podré contarles a mis nietos, o en su defecto a los engendros de laboratorio que pergueñe, que vi y celebré cómo los mejores futbolistas de mi país se pulieron a los mejores futbolistas de los otros países del mundo. Y todo lo predijo un pulpo, al que yo creía cuando nadie daba ni un duro por él. Salvo quizás algún restaurante gallego que ya pensaba quién iba a pagar el pato en caso de haberse vuelto la selección nacional con las manos vacías y cara de circunstancia.

"Te lo advertí!! No grabes tu partida de Super Mario Galaxy encima de la mía!!"

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Published in: on julio 14, 2010 at 1:53 pm  Dejar un comentario  

Personajes de Videojuegos a los que Defenestraría, Incendiaría, Fusilaría, o pagaría a otro para que lo Hiciese.

Parece un embuste, pero en ocasiones los odios de la audiencia no se dirigen al villano de turno de la obra. Ocurre que en determinadas circunstancias los guionistas de un ídem, ya sea de cine, televisión, cómics o late show engendran personajes tan irritantes y vomitivos que no por ficticios resultan menos ostiantes. En términos psicoanalíticos, que diría Freud, aquellos escritores presentan cuadros psicóticos autodestructivos, que debido a la timidez o cobardía inherente en el sujeto en cuestión impide que el paciente se infrinja daño a sí mismo o suplique a terceros que lo hagan. A causa de ello, crean a éstos patéticos subseres, ad hoc para ser odiados y recibir, aunque sólo en reflejo, el desprecio del respetable. O algo asín.

A continuación, mi propio Top 5 de personajes videojueguiles que deberían ser exterminados y extirpados de la memoria colectiva del aficionado de pro. Ordenados de menor a mayor odiosidad, son:

División Bronce (6): Aeris, de Final Fantasy VII

Porfa, Joselu, no me quites un 5% de ostiabilidad...

Sé que muchos me odiareis por esto…pero yo os odio mucho mas!! Y a ésta tipa, hasta lo indecible. Es decir, claro que a mí también me dio penita cuando YA-SABEIS-QUE, ejemSefirotselacepillaejem, pero pensándolo a posteriori más fríamente…¿qué lleva a una simple florista a embarcarse en un pifostius contra un villano mega cósmico y acompañando a una banda de delincuentes yonkis y cantamañanas? ¿que pretendía hacer? ¿derribar a los enemigos con ramos de tulipanes? ¿invocar un kame-hame-ha con un gladiolo…? Y el rollito ese de sanar…en un juego como éste es inaceptablemente homogay. Sexta posición por “Ay Manolete, si no sabes torear pa que te metes…”

División Bronce (5): Laura, la mocosa del Silent Hill 2

"...Y éste jersey de rayas me lo hizo la yaya antes de que le clavara un alfiler de sombrero en el hígado..."

Los niños son niños. No se les puede controlar, ni domar. Son salvajes e impredecibles, criaturitas llenas de vida y alegría, que llenan nuestras vidas de gozo y color. Pero tú, Laura, niña, no eres una chica cualquiera. Estás sola buscando a tu madre en una ciudad llena de espíritus malignos con forma de enfermeras mutantes cachondas y tíos con conos de tráfico en la cabeza. Así que cuando te diga que esperes en un sitio, te esperas y no te mueves, pijo. Pero no, tu tienes que ir contra el sistema, desapareciendo sin avisar y apareciendo sólo para tocar los ovoides. ¡Niños! Quinta posición por No saber ande poner el huevo, copón.

División Plata (4): Los Gnomitos del Golden Axe.

"No, señor, no me trago lo de su Espada Legendaria estando usted en calzoncillos. Me huele raro..."

Yo sé la verdad. Los canijos no llevaban jarras mágicas en la saca. Iban de botellón, y siempre se encuentran en el sitio de quedada a un tío en calzoncillos clisado!!. Es evidente que había alguna razón para que los pequeños bastardos fuesen cargados hasta las cejas de jarras. Pero lo que nunca voy a entender es por qué siempre pasan al lado del prota si saben que les van a patear la cabeza y sacarles el botín. Pero no se qué es lo que más me cabreaba de éstos sujetos, si sus tendencias masoquistas-cleptómanas (los mas viejos del lugar entenderán esto), o que los jodíos no paraban el culo y la mitad de las patadas iban al aire. Cuarta posición por “Tate quieto ya, achopijo.”

División Plata (3): Princesa Peach

Sus súbditos nunca supieron qué había bajo sus enaguas...

Inmadura Barbie pija asexuada y tonta del higo. El más flaco favor a los que combaten el estereotipo de rubia mentalmente insuficiente. Porque hay que ser muy petarda para dejarse secuestrar setecientas veces y por el mismo mastuerzo. Ya es para haber puesto alguna medida de seguridad en palacio tras el primero. A menos que lo que le guste sea tener pringado al fontanero bigotes cada vez que la raptan para una vez rescatada no dejarle tocar ni una tetilla. Ésta pava lo que es es mala con agonía, premeditación y alevosía. Tercera posición por “Llevo una empalmada del quince desde el 85, y como no me la comas ésta vez te va a salvar tu bruta madre”

División Oro (2): El perro cabrón del Duck Hunt

"Esto...nadie lleva encima un rollo de Scottex, eh?"

Se supone que el perro es el mejor amigo del hombre. Escudero de pastores, apoyo logístico de cazadores, compañía de solitarios y guía de incapacitados. ¿Lo oyes, cabroncete? Estás aquí para echarme un guante, no para descojonarte cuando fallo el tiro. Y resultaba especialmente irritante cuando ya andaba el sufrido pistolero por un nivel alto, los putos patos van embalados y no hay forma de darles si no es pegando la pistola a la pantalla. Y sale el hideperra y se mea en tu cara. Y lamentas no poder darle un tiro al canalla entre ceja y ceja y borrar esa sonrisa de hijoputa en su cara. Muchas pantallas fueron destrozadas por los coléricos jugadores que arrojaron las pistolitas de Nintendo. Segunda posición por “Vente al veterinario, chico, que tiene una inyección de puta madre para ti…”

División Oro (1)…(insertar redobles de tambor)…Sakura, de Street Fighter.

"¿Y dices que éste es un colegio de monjas? ¿Con neones en la puerta...?"

Irritante, pueril y estúpido. Tres cualidades que hacen de Sakura la cabeza de la lista de personajes a exterminar de la conciencia de masas. No resulta cabreante porque fuese mujer. No lo es por sus ridículos movimientos y punzantes chillidos. Ni siquiera por el espantoso y desvergonzado uniforme de colegiala, sueño húmedo de pederastas, proxenetas y demás degenerados. Lo que realmente hace odiosa a la jodida cría son las indecentes palizas que te puedes llevar de ésta aspirante a camarera de Wok. Da igual que manejes a la perfección a tu Ryu o a mi bienamado Blanka. Como tengas la mala fortuna de tropezar con Sakura en los niveles altos, te funde de dos castañas. Y para más escarnio, con movimientos copiados y mal aprendidos de Ryu, de quien por cierto está colgada.

Primer puesto por “AAAgh..!! Tres meses de práctica y me acaba de cepillar una putilla en uniforme de instituto!! Quiero suicidarmeeeeee!!!”

División Platino – Mención de Honor:

Ésta hijadeputa, ésta hijadeputa, ésta hijadeputaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!

Published in: on julio 6, 2010 at 10:05 pm  Dejar un comentario  

Cuatro Perlas de Actualidad (Y cómo lucen las joías)

He vuelto. Siéntese, señora, y guarde su ropa interior, vive Dios. Aún no ha llegado mi hora.

La última vez que publiqué algo en éste mi miserable y corruptible espacio en la infrarred aún estaba en litigio con Gutenberg por la primera publicación ociosa. Ya ven, el interés que le pongo al corralito. Nadie se venga a sorpresas ni venganzas, ya lo advertí en mi primera publicación. Mi tercer apellido es Inconstancia y Desidia mi acémila. Debacles en mi situación laboral (Bienvenidos a las Españas!!), cambios de domicilio con mudanzas interminables y tortuosas de postre, vacaciones varias, pelotillas de ombligo y dejadez en general han hecho que el teclado de mi ordenata se llene de partículas polvorientas, salvo el WASD y poco mas. Fíjese que triste.

Por otra parte, no se cuántos lectores airados tengo babeando jadeantes en la puerta de mi Madriguera esperando el siguiente hueso que roer. Una Hadita del Pecado (ella sabe quién) me informaba de que tengo lectores insospechados. De esos que de pronto saltan de las sombras y le producen a uno infartitos múltiples. Sólo por la insignificante posibilidad de que alguien lea este mi particular conjunto de memeces inconexas y lamentables, empero, ya puede merecer la pena derrochar unos minutos que de otra forma invertiría en machacar el WASD o mirar porno gratuito.

Pero hoy aún me siento vago. Tengo repleta la boca de improperios y rezumo mala leche; nada nuevo bajo el Sol, pero aún me encuentro gandul para diseccionar cada uno de los asuntos sobre los que me gustaría escupir cuatro verdades completamente subjetivas. Así que voy a ofrecer la oferta del verano. Un Four in One. Y sin retroactividad, mirusté.

De nuevo, recordad a mis escasos o accidentales lectores que se sientan libres de comentar, citar, copiar, insultar o desmontar todo cuanto aquí se menea. A veces es necesario que a uno le llamen “hijo de puta” para sentirse realizado. Por extraño que parezca.

IVA…Y VENÍA.

Me cansa hablar de la ineptitud del desgobierno socialista. Y más cuando hay gente que lo hace mucho mejor que yo, como la COPE o Su Excelencia Arturo Pérez Reverte. De modo que no me voy a extender.

El ciudadano de a pata ya se habrá dado cuenta de que ZP nos ha metido mano a la saca robándonos unos centimillos que, bueno, a según quién no suponen mucho, pero tacita a tacita se llena el jarrillo. Bien. Mi país me necesita, y estoy dispuesto a tomarme una cervecita de menos cada mes en pos del bien común. Ahora, lo que me escuece en el compartimento escrotal es que nos suban el IVA para recaudar y la casta política se lo gaste en coches oficiales, pensiones millonarias vitalicias, dietas, subvenciones absurdas y “ayudas” a los bancos que luego no dan ni un puto préstamo. Por no hablar de que ladrones históricos como las telefonías ya incluyan la subida del IVA en la factura de mayo. Y el quiosco sigue como está. Y cada cuatro años, todos a votar. Manada de borregos.

PARÓN DE METRO. NO DEL GOLDWYN MAYER.

Hará cosa de unos días estuve en Madrid, muy bien acompañado. Ambos los dos, tras nuestras visitas culturales obligadas, nos dispusimos a tomar el metro, a sabiendas de que había jaleo sindical y amenazaban con liarla parda. El primer día, guay. Funcionaban a medio gas, pero se podía vivir. El problema vino el segundo y tercer día, cuando no salió ni un bendito tren. El caos se apodera de Madrid. La falta de transportes esenciales como el metro pone en evidencia varios aspectos de la humanidad: Uno, que hace falta poco, muy poco para desestabilizar un sistema. La ineptitud de la gente para organizarse y la insolidaridad inherente en el homo sapiens me hacen pensar que el día que sobrevenga una crisis de verdad, los malos no tendrán que hacer nada; las personas ya nos matamos entre nosotros sin latigarnos demasiado. Dos: que no han faltado los iluminados que han demonizado a los trabajadores de metro tachándolos de secuestradores y terroristas, cuando los auténticos villanos son los sindicalistas y liberados a sueldo del Desgobierno, especialistas en abrir la caja de los truenos, y los “marqueses” políticos que los azuzan con un hueso. Y cada cuatro años ídem.

DESVERGÜENZA GAY, DÍA DE LA.

Aclaro primero que no soy antigay. De hecho los homos que conozco de ambos lados me parecen personas estupendas a las que aprecio francamente. Dicho lo cual, comento la noticia. En los Madriles, una vez más se preparan los fastos para el Día del Orgullo Gay. Ello incluye música, color, alegría, alboroto, perrito piloto. Todo ello en la receta por la Tolerancia, el orgullo de ser homosexual y la reivindicación de derechos básicos como el matrimonio y la adopción. Hasta aquí, todo correcto. Es cuando dicen que se van a repartir 30.000 preservativos extralubricados el momento en el que se me cae el monóculo. Oigan, que derecho tienen a copular, que duda cabe. Pero, honestamente, no creo que les beneficie el hecho de anunciar a tam-tam y corneta que el día del Orgullo Gay se puede convertir en una orgía de sexo frenético, pero seguro. La mejor manera de exigir la integración de derechos sociales no es, precisamente, el distinguirse del resto de la sociedad. Y que se me disculpe la ignorancia, pero no creo que se pueda pedir el derecho de adoptar un niño yendo vestidos de cuero, maquillados como bufones, repartiendo muerdos a destra y sinestra y enseñando el culo con un tatuaje que pone “EL OJO QUE TODO LO VE”. Palabra de honor, esto lo he visto en la tele. Día del orgullo Gay, si. Día de la Locaza promiscua y reinona, ni de jodida coña. Si quieren derechos, que demuestren que se les pueden confiar. Tonterías las justas.

ABORT WARS

Y la última. La derechona ultracatólica y rancia prosigue con su cruzada antiabortista. Servidor se ve en la tesitura de opinar para no crear malentendidos. La zarigüeya se opone al aborto alegre y despreocupado. Pero de ahí a considerar que la vida se cuenta desde la concepción es un tamaño disparate como decir que no se debe erradicar la viruela para no extinguir al pobrecito virus. Es evidente que los antiabortistas cerrados no se imaginan que la humanidad tiene el tremendo problema de la superpoblación, y que las sociedades instintivamente crean sistemas de control de la natalidad. Pero naturalmente, es mas fácil prohibir que educar. Estoy seguro de que a los antis les importa tres pepinos que un niño nazca en una familia o en un seno sin recursos, donde no va a poder ser educado ni criado en condiciones, que a una chica de 15 años se le vaya la juventud a tomar por saco por el quizás único error en su vida, y con ella quizás una carrera profesional, que en el peor de los casos, el crío no será bienvenido. Y obviamente, a los antiabortistas les importa tres cojones el hambre infantil, la esclavitud de niños en China o en las guerras africanas, la explotación de los críos en Sudamérica y la pedofilia. Contra eso no se puede luchar, parece ser. El hambre causa mas muertes que el aborto, pero es más fácil arañarle la cara a lo que está mas cerca. Me gustaría saber cuántos de los que se manifiestan con tambores y pancartas contra el aborto llevan a sus críos a bares y cafeterías llenos de humo, o directamente, fuman delante de ellos. Honestamente, este asunto sólo tiene un nombre: hipocresía supergorda.

Un manirroto radiofónico decía que lo que tendría que hacer la juventud y la sociedad en general es practicar menos sexo. A lo que yo respondo: deje usted de pegarse comilonas, irse de vacaciones a la Riviera Maya, y ponerse hasta el culo de tabaco y alcohol, perillán, mastuerzo, tonto de los huevos.

Nos vemos en la próxima. Un saludo.

La chica NINI tenía demasiadas cosas en la cabeza...


Published in: on julio 2, 2010 at 2:13 pm  Dejar un comentario  

Malgastando el tiempo con Lucas, Capítulo 1: Y el móvil, hasta para cagar.

Dices bien, mi apreciado Lucas. El ser humano es el animal racional de intelecto más paupérrimo de cuantos horadan la Tierra. ¿Cómo que no hay más animales racionales? Me hieres en lo más profundo de mis meninges, amigo mío. Fíjate en ti, socio. Y ahora mírame a mí. ¿Crees que una persona racional en condiciones de vivir en sociedad estaría hablando con una gárgola de inanimada piedra y simulando que le contesta? Por poder, puede ser. Pero oye, quizás mis respuestas estén condicionadas por lo que YO me imagino que TU me respondes; de modo y manera que ¿quién es el racional y quién el chalado?

Tienes la irritante cualidad de hacer que me vaya por los cerros de Santa Bárbara. No, los de la teleserie no, los otros. Lo que te decía, mi pétreo colega. Mira el Dios es Cristo que se monta al bies por una nubecilla volcánica de tres al cuarto. A algún petimetre con sobredosis de títulos universitarios se le ocurre decir en una tertulia de café que la nube lleva cachitos de metal que pueden erosionar los motores y liar una parda digna de “Viven” ¿La has visto? Ah, claro, que tu vuelas y eso y no ves esas tonterías. Haces bien. Pero siempre es útil saber qué partes del cuerpo humano son mas blandas. Sólo por si los dípteros. El asunto es que los aeropuertos se acojonan por algo sobre lo que ni siquiera se ha probado en un túnel de pruebas, echan la persiana y miles de pringados (y pringadas, vamos a ser paridosos) la pringan en el pringoso suelo de la pringante terminal. Miles de dólares en pérdidas, pánico social, tiranteces en los aeropuertos, disputas, empujones, reclamaciones y partos prematuros. Y a nadie se le ocurre lanzar un artefacto o un avión sin pasajeros para comprobar realmente lo que ocurre. Es más fácil chapar los vuelos y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. ¿No te recuerda a algo, Lucas? ¡Justo, la puñetera GriposidAd! Todo cristo manchando las enaguas sin saber siquiera cuánta fiebre puede darte. Pero no es eso a lo que iba. No Lucas, no te me pongas pesado. Vamos a lo que vamos.

Lo que te quería hacer ver, Lucas, y tú como gárgola de piedra sin mente que eres ya deberías haberte adelantado a mis pensamientos, es que las personas humanas como tú y como yo, desde hace unos diez añitos o así, ya no dependemos de la zampa ni del aire para vivir. Si, claro que lo básico es lo básico; pero hablo de las necesidades creadas. Ese Skynet que se nos mete en la cabeza por un puñado de pavos y dirige nuestras vidas. Esa sed insaciable de tecnología, eje de nuestra existencia y suficiencia renal. ¿No lo pillas, Lucas? Vale, una fácil. Coge a un adolescente cualquiera. No, de los NI NI no, que me dan miedo. Quítale la comida un día. Pues bueno, pues vale, pues ya comeré mañana. Pasará hambre, pero no se hundirán los cimientos de la creación. Ahora quítale el móvil, o el messenger, o internet directamente durante un día. Solo un día sin algo con lo que no hemos vivido durante años. ¡¡EL horror, la locura!! Paren las máquinas, que se detenga el mundo que me arrojo, el perrito a la bañera de ácido y mamá con la alpargata en la mano. ¡Eso es, Lucas!! Suprime Internet o la comunicación vía móvil durante unas horas y el Jueves Negro será un chiste de Eugenio en comparación con lo que puede suceder. Estamos cogidos por los iguales, Lucas. No, si ya sé que a ti te importa un pito, que aún escribes las cartas a mano y en código morse. Pero el humano medio y quizás el más altito ya tiene una dependencia brutal a la tecnología. No conciben la vida sin internet, telefonía móvil y demás mandangas pilongas. Joder, si hay gente que se lleva el celular al tigre por si le llaman mientras hace aguas mayores. ¡Hasta el portátil, chico, para seguir rajando vía messenger al tiempo que se defeca! ¿Dónde quedaron ésos tiempos en los que uno se llevaba un Mortadelo al cagadero?

Pero no te creas, Lucas, que esto es cosa de niñat@s cabezas huecas que se luxan el dedo mandando esemeeses. Tu me dirás (yo mido 1.89 m o por ahí) qué le pasa a una empresa, por grande que sea, si se le caen todas las comunicaciones modernas y supertecnológicas. Con suerte sólo pierden miles de millones. Sin ella, el directivo de turno aparece meciéndose en la lámpara de su despacho.

En fin, Lucas, amigo, el fin del mundo está próximo. No, ni profecías mayas ni torrijas en vinagre. Cada vez tengo más claro que cuanto más maravillosa y espectaculartástica es la tecnología, más necesidades nos crean y por más sitios se nos puede dar por saco. Llegará el punto en que todo se haga a través de una máquina, hasta el sexo. Y el final del teatrillo es…bueno, ¿has visto “Mátrix”? ¿Cómo que no la entendiste? Me decepcionas Lucas. Si no fuera tan edificante hablar contigo, no te aguantaba ni tu escultor. Que tiempos aquellos en los que salías a la calle sin móvil y no te sentías aislado e incomunicado…y para hablar con un amigo ibas a su portero automático.

En fin, Lucas, te dejo que llevo prisa. Tengo que pagar las facturas de internet, móvil, la tele por cable, aquella web de contactos en la que estoy apuntado…no me mires así, estúpida gárgola. Como ya te dije al principio, somos animales racionales…

"Ajá!! Así no volveré a perderme ningún botellón por no tener el móvil a mano"

Published in: on abril 19, 2010 at 9:31 am  Dejar un comentario  

Si las focas tuviesen licencia de armas

Hay un día del año que, marcado en rotulador rojo, hace que las focas se arrepientan de existir como especie y deseen tener licencia de armas. Allí, en el culo del mundo, llamado Canadá, un grupo de sacos de estiércol con patas han decidido que, si total, hay muchas focas arpa, este año pueden asesinar cien mil mas. Cien mil focas indefensas apaleadas por una selecta caterva de hijos de la grandísima puta. Pero total, son focas, y hay muchas. Qué mas da que apaleen hasta a las crías. Qué mas da que dejen todo el páramo helado teñido de sangre. Ya ves tú, si los ojos de una foca indefensa observa acercarse a un desgraciado con un garrote ganchudo en la mano sin saber la que se le viene encima.

Lo peor del chiste no es la matanza en sí. Ya se cometen tropelías varias en el mundo contra el reino animal el resto del año. La diferencia reside en que los furtivos cazan elefantes para vender el marfil y ganar dinero para vivir. Furtivos a los que por cierto también colgaría por los iguales en el palo de mesana. La rechifla es que los que van a cazar focas lo hacen por diversión. Un grupo de ricachos acomplejados que necesitan demostrarse a sí mismos lo machos y machas que son aplastándole la cabecita a un bebé foca. La catadura del ser humano es muy cuestionable, como lo es la necesidad de su permanencia en la Tierra.

Las autoridades canadienses aseguran que se cazan con métodos humanitarios y no a crías. A engañar a sus muertos. Y la comunidad internacional se calla como una puta de 15 euros, dejando que sean los cuatro de siempre los que la líen en las puertas de las embajadas, mientras se mata a una foca para vestir a una zorra. La raza humana apesta y mucho.

De momento he puesto a Canadá en la lista de países que arrasaré hasta los cimientos en mi hipotético control mundial. De forma mas inmediata, desearía que las focas tuviesen dos cosas: un pulgar y una licencia de armas, para poder volarle los cojones al cabrón que vean arrimárseles con un palo. Así espabilarían.

"Yo por si las moscas emigro a Mojácar, que por lo menos los cubatas van baratos..."

Published in: on abril 10, 2010 at 8:35 am  Comments (3)  

Linchamiento Perruno o “Citizen Charlie”

Acabo de recoger mi cara del suelo. No, no me la han fragmentado en una trifulca tabernaria, ni me han sorprendido en situaciones escabrosas teniendo como protagonistas una gallina, una bañera llena de leche y yo. Es una historia de deshonra y maledicencias aceleradas la que les voy a referir en esta ocasión. Lean, juzguen, reflexionen y sientan pena por el lamentable insecto que esto penosamente redacta.

El desaguisado comenzó a la entrada del fin de semana. Estando yo desperezándome en mi lecho, pude escuchar vía radio-patio una conversación entre vecinas. Una de las manifiestas gritonas era mi señora madre. Contaban ellas dos (o tres, a veces ni se sabe) del último crimen cometido en el portal de belén que es mi calle. Un pastor alemán (en adelante, “Carlitos”) conocido por acompañar a su dueño hasta la papelería y portarle el periódico en la boca hasta su misma casa, había agarrado con cruenta agresividad a un pequeño perro entre sus mandíbulas y lo había zarandeado, aplastado y pisoteado ante la impávida mirada de su amo. El animalito víctima, con el organismo desahuciado, se arrastró hasta la entrada de un taller cercano para dar los últimos estertores. Servidor, que otra cosa no, pero las historias de tragedias animales le dejan a uno mal cuerpo, pensó que la vida es cruel, el perro asesino una víctima de la mala educación, y el amo un cabronazo al bies por no mover un dedo.

En ésas me alzo de mi cama, y tras desayunar, me viene mi santa con el clásico “te has enterado que…?” y vuelvo a sufrir el padecimiento narrado del pobre perrito, pero con nuevos datos: que se oyeron los gritos del animalito y cuando salieron a ver qué pasaba ya estaba hecho un rebuño, que el dueño de Carlitos, tras una pequeña charla con los chicos del taller les pidió que guardaran silencio, que el hijo del dueño del Pastor alemán, al enterarse del canicidio, respondió con un indiferente y hueco “ah, pues es la primera vez que lo hace”, y que un veterinario ya había advertido que los perros grandes no pueden ir sin bozal, porque por muy peacicos de pan que sean, los cables se le pueden cruzar hasta al perro de Jesucristo. Conforme iba conociendo más datos del delito e iba pensando que la siguiente víctima podría ser nuestra perrita, en mi mente y aún mas rápido en mi boca se formaban maldiciones y “hayásepudra” contra Carlitos, pero más vivamente contra los dueños, por dejados e irresponsables.

Durante media mañana no pude pensar otra cosa. Maldecía al pastor alemán, a sus amos y al garrulismo imperante en España por criar ciudadanos tan zoquetes como para permitir tales ominosidades. Incluso bajo la ducha en mi mente imaginaba hipotéticos encuentros con los amos de Carlitos; en unos liberaba mi ira y les escupía mil y un insultos a la cara, y en otros guardaba las formas y les advertía de la gran probabilidad de que acabasen entre rejas o con una multa muy gorda por las acciones incívicas de Carlitos. A la hora de la comida no fue mucho mejor. Le conté la historia a cuantos se cruzaban por mi camino: a mi venerable padre, a mi amada pareja, a mis compañeros de jarana…Recuerdo una frase que vomité con especial irracionalidad: “Ojalá no suceda, pero ya cogerá ese perro a un niño pequeño que vaya delante de su madre, le hará daño y entonces el gilipollas del amo correrá como las chispas” En fundamento, Carlitos ya estaba linchado, con el beneplácito de cuantos me rodeaban. Y con lógica: temíamos por la seguridad de nuestra cánida. Sólo deseaba una escopeta con dos cartuchos: para Carlitos y para el dueño.

Corte, intermedio, ahora viene el flan. Un día después, mi señora mater me dice tranquilamente a la hora de la cena “por cierto, al pobre Carlitos le habrán pitado los oídos cosa mala…” y me contó LO QUE REALMENTE SUCEDIÓ esa mañana: Carlitos acompañaba a su dueño, como de costumbre, a comprar la prensa y llevarla en sus fauces. Se encontró con un perrito, se pusieron a jugar inocentemente, y en un descuido el perrito se salió a la carretera y fue golpeado por un coche, con el grito y las lesiones resultantes. Cuando los testigos salieron al balcón a saber qué sucedía, el perrito ya estaba medio cadáver al lado de Carlitos…y entonces las suposiciones y los diretes se dispararon.

Al terminar de contarme la auténtica versión, había perdido el apetito que llevaba. Lívido y avergonzado, pude notar cómo un pequeño Yo me llamaba imbécil, soplapingas, correvientos y sacamantecas. Pensé en el pobre Carlitos, en cómo le odié durante todo un día y en las veces que hubiera apaleado a sus amos. Como penitencia, he decidido reflejarlo en éste vuestro espacio para que lo leáis y sintáis ganas de abofetearme cuando me veáis por la calle, porque a causa de mi veletismo e impulsividad me lo merezco. Y con éstas reflexiones, termino:

– No hay perros malos, sino amos canallas.

– No se puede juzgar a un animal como si fuese una persona, cuando es evidente que no son iguales.

– Así mismo, no se puede juzgar a la gente sólo por lo que se dice, y no por lo que se sabe o conoce. Una lección que la humanidad nunca aprenderá.

– Las últimas personas de las que te puedes fiar es…la gente en general. Que tiene la puta manía de inventarse historias para llenar huecos, cojones.

– Y por último, hay que ser un poco mas listos, contrastar información, pensar en frío y no dejar que las habladurías de los correveidiles le llenen a uno el tarro de estiércol.

Con todos mis pesares, Carlitos, mis más sinceras disculpas. Mis glúteos son tuyos para que dispongas de ellos. De tu cuello para arriba, te lo ruego.

"Si, hijos. Continuamente tengo que lidiar con gilipuertas. Que perra vida..."

Published in: on marzo 29, 2010 at 8:48 pm  Comments (2)  

Piedras a la uralita

Probablemente vean vuecencias pasar por delante de su puerta a una señora vestida de blanco y beige, semidesnuda, pertrechada con un rifle en su mano izquierda y una bandera en la derecha. Si la ven realmente, pueden hacer una de estas dos cosas: llaman a Delacroix y le dicen que su “Libertad” se ha escapado del cuadro, o casi mejor llaman a los servicios de salud mental, porque posiblemente les hará más falta.

Pero, si por otra parte, la ven pasar de una guisa diferente, amoratada y con las manos atadas, no se alarmen. Eso ha pasado hoy, onomástica de pepes y papis. El día marcado, quizás por su familiaridad y la poca gana de ver un informativo en medio de la algarabía, para poner en marcha la “Ley Sinde”. La ley definitiva, capante y sonante, que le pone cercos electrificados a éste medio que aún permanecía mas o menos puro que llamamos  Internet.

La próxima vez que quieran ver una serie online, descargarse una película que no encuentran, o simplemente escuchar el último éxito musical para decidir la compra de un compactdisc, lo mismo se encuentran el quiosco cerrado. De hecho ya se puede comprobar alguna sintomatología. La libertad hoy, tras meses de amenazas, ha sido apresada, vapuleada y arrojada a una celda oscura y húmeda. Y no la 211, precisamente. Los felones ministeriales (o debería decir la infumable orejotas) se han bajado los pantalones y los pantis y se han lubricado el orto legislativo con vaselina de retribución para recibir con alegría el duro y codicioso miembro viril de la SGAE y demás fantomases discográficos; los cuales descargarán con gran frenesí su esperma verde con el símbolo del €, mientras por otra vía les entra parte y mitad de lo mismo. La rechifla es que como de costumbre el pobretico de a pie es el que asa la manteca.

Ahora, la red se convierte en una ruleta rusa; todas las páginas, de contenido “ilegal” y las que no, se juegan a los dados las apuestas de quien será en siguiente. El corralito de Cultura Socialista Obrero (insertar efecto de risas, por favor) ya ha abierto la puerta, ha entregado las llaves y el poder para poner mirando a Pernambuco toda web que no guste a los hirsutos tiranillos culturales. Es la llave de la libertad la que han llenado de escupitajos, han enfundado el guante de la censura. Hoy será lo que atente contra los intereses de los barrigones culturosos. Mañana puede ser cualquier protesta, opinión o sugerencia.  Amordazados y obligados a tragarnos la mierda que ellos caguen, pero pagándola claro, que mantener un chalet en Miami es caro de cojones. En san José le han dado una paliza a la señorita Libertad, y ya veremos si se levanta, dada la afición a mover los huevos del sillón que tienen los complacientes españolitos.

Pero que nadie meta bala en el revolver. Aún podemos soñar que a los perillanes gubernamentales les pasen factura en las próximas generales. Se tiran piedras a su propia uralita, haciendo un ruido infernoso que no les va a dejar dormir hasta dentro de dos años. Sólo puede haber castigo para los inefables memos que ocupan la Moncloa y que son Obreros y Socialistas sólo en el carnet. Unidas todas las causas precedentes a éste fusilamiento de la Libertad, no puede si no haber un guantazo electoral que los saque para siempre del gobierno. Los que vayan a votar, claro. Servidor está demasiado desencantado de la política como para esmerarme en esos menesteres.

Si algún miembro del Gobierno, o adheridos lee ésto (lo cual me llenaría de orgullo y satisfacción por haber cobrado tanta importancia) sepan lo siguiente:

Alea Iacta Est. Requiescat In Pace.

"No hay pluma!! La magia está en tí!! Aletea las orejas, cierra un par o tres webs!!"

Published in: on marzo 19, 2010 at 6:29 pm  Dejar un comentario  

Futuras cajeras

Ni despedirse de su chica puede uno sin escuchar las absurdas y exasperantes risitas de un grupito surtido de niñas ni-nis de instituto de baja ralea. Un momento tan solemne y triste como decirle adiós temporalmente a tu pareja después de haber pasado unos días en su compañía, que se vea afeado por la pringosa presencia y los comentarios nada disimulados de éstas futuras cajeras/reponedoras de súper y peina-abuelas, sin más futuro que el de quedarse preñadas del primer gañán que les baile la peonza en el tugurio cubatero de turno, se le antoja a uno un tanto irónico. Pero no estoy resentido. Eso sería rebajarse al nivel intelectual subterráneo de esta caterva de pencas fornicacrepusculonas. Tan sólo espero que recen para que se dé una de éstas tres vías:

1 – Que nunca llegue a ser profesor de secundaria

2 – Que si llego, no las tenga en mi aula

3 – Que abandonen los estudios antes de que llegue

Porque como las enganche…¡¡Ay, Dios!! Como las enganche van a experimentar la dolorosa disciplina de aquel de quien se chancearon cuando con lágrimas decía adiós a su amor.

Avisadas quedáis, perracas.

Necesito una meretriz, una cajera y una peluquera. ¿Voluntarias?

Published in: on marzo 15, 2010 at 4:39 pm  Dejar un comentario  

Disertación con un toro

El otro día, después de unos agotadores 60 minutos de forzar mis cuerdas vocales y mi paciencia hasta lo indecible, me dirigí a un bar a tomar un tentempié. El bar en cuestión, sin desvelar identidades, era de una agrupación taurina. No es que sea fanático de la fiesta nacional; es que me gusta la tortilla que preparan. Una vez dentro, un vistazo a mi alrededor me redescubrió un conjunto de carteles de corridas, retratos de toreros, capotes y banderillas adornando los muros…

Fue entonces cuando vi lo discordante. Un toro sentado en un taburete de la barra tomando taciturno un tinto, probablemente un crianza. “Que extraño”, recuerdo que pensé, “no parece un lugar muy correcto para un toro.” Me senté junto a él. Pedí un pincho de tortilla, con un vaso de agua para beber. No es que no pueda tomar alcohol en horas de trabajo, es que soy muy tacaño. Saludé al toro con una sonrisa, a lo que me respondió con un leve gruñido de cortesía. “Curioso ver un toro en un bar de una peña taurina”, le espeté. El animal, sin levantar las astas del vaso respondió “Ya sabes, ocultarse a simple vista, el mejor truco de prestidigitación” No pude evitar detectar cierto deje irónico. Tras unos segundos de silencio, traté de iniciar conversación; pero mi experiencia en charlas con toros no estaba a la altura de lo esperado, así que le saqué el único tema que, supuse, le interesaría. “Parece que en Cataluña están por suprimir la fiesta nacional”, comencé tímido. “Psé…” respondió el toro, “una más de tantas.” Confuso, le pregunté “¿Acaso no es motivo de alegría para ustedes?” El toro se giró y me contestó “Bah, sólo lo hacen porque en Cataluña van a por todo lo que huela a España. Los toros se la traemos al pairo. Y francamente, la fiesta se las pueden meter por donde no les llega el Sol.” Guardé  silencio mientras el camarero me servía mi pincho, humeante y recién sacado del microondas.

El toro (cuyo nombre auténtico era Richard Hawksmoore Worthington III, por aquello de la casta y la pura raza) pareció picado por la conversación (disculpen la expresión). De vez en cuando me lanzaba miradas de soslayo. Más relajado, le comenté “De todas formas se ha abierto un debate interesante entre taurinos y antitaurinos. Los antitoros dicen que las corridas son comparables a la ablación del clítoris…” Richard dejó escapar un amago de risita. “Tampoco es eso, hombre. A nosotros al menos nos dejan defendernos un poco. Estos antis son majos, pero a veces se les va la chola.” Mientras masticaba mi primer bocado, le pregunté curioso “¿Es cierto que les emborrachan a ustedes, o les inyectan porquerías, o les golpean en los testículos antes de las corridas para que salgan mermados a la plaza?” El animal muy velozmente zanjó el tema con un “prefiero no hablar de eso sin pruebas en la mano. El resto son conjeturas.” Sintiéndome algo culpable por haber tensado el ambiente con mi curiosidad, volví a cuestionarle “Pero a ver, respóndame, ¿les duele o no les duele?” Richard me lanzó entonces una mirada desoladora, con ojillos lastimosos en los que casi pude ver una lágrima, aparte de mi reflejo deformado y ridículo. “Pruébalo tu mismo, joven” me dijo, “pídele a alguien que te ponga a correr detrás de un trapo hasta agotarte. Solicítale a continuación que por favor te clave dos arpones en la espalda. Y cuando tengas las costillas y los costados empapados de sangre, suplícale que ponga fin a tu historia ensartándote un estoque que te pase de parte a parte y destroce los pocos tejidos y órganos que no hayan hecho jirones los arpones. ¿Te duele o no te duele?” Me puse un tanto lívido, he de reconocer, y hube de admitir que sí que me dolería. “Pues nosotros no somos de metal, chico. Ni funcionamos con gasoil.” concluyó.

Iba por la mitad de mi trozo de tortilla, cuando le referí a Richard “Esta mañana había un debate en la radio. Unos decían que sin las corridas, el toro bravo de lidia se extinguiría, porque no habría quien los criase.” Richard soltó un bufido. “Típico argumento de los que se cagan de miedo ante la perspectiva de que se les acabe el negociete.” Tomó un sorbo largo de su crianza. “No veas lo que nos importa. Como nos den a elegir entre existir como raza y seguir siendo carne de cañón o extinguirnos en paz…” No hizo falta que acabara la frase. Una sonrisa por mi parte le dio a entender que lo comprendía. “No puede culparle. Lo hacen por conservar la tradición” añadí, un segundo antes de arrepentirme. Richard dio un respingo “¿Tradición?” Al parecer, esa palabra le molestaba sobremanera. “¿Todas las tradiciones son respetables y dignas de conservar, pues? ¿Incluidas las que tienen como idea de diversión torturar, masacrar y humillar en público a un animal?” Richard pareció calmarse un poco. “Lo que me jode la pava” continuó “es que los que quieren conservar la tradición del toreo son los que después protestan por un pequeño crucifijo en un aula”. No soy muy devoto de los crucifijos, pero comprendí lo que quería decir, y asentí ante la evidencia.

Tras otro bocado de mi pincho, y animado por el ritmo de la charla, le referí maliciosamente: “También he oído a un señor en la radio declarando que los animales están al servicio del hombre para hacer con ellos lo que quiera”. Richard me miró con mucha indignación, pero enseguida caló mis intenciones y esbozó media sonrisa. “Que rasgo tan humano, la arrogancia” me dijo, “pensáis que vuestra capacidad de haceros fuertes en sociedad os hace propietarios de la naturaleza, en lugar de ser parte de ella. ¿Está el antílope al servicio del león? Quizás, pero ¿quién está al servicio del  antílope?” Sin saber muy bien que contestar, dije “Las plantas de las que se alimenta…¿no?” Mi bovino acompañante dio un trago a su vino. “No hay nadie al servicio de nadie. Todos formamos parte del curso natural. Se os permite alimentaros de los animales, del mismo modo que a nosotros se nos permite alimentarnos de otros animales o plantas. Si uno de vosotros o un grupo fuese soltado en una jungla sin armas ni comida, ¿seguirían estando los animales a vuestro servicio…o vosotros al de las fieras?” Asentí completamente de acuerdo. “Al final, la naturaleza reclama nuestro lugar. Si alguien está al servicio de otro, es todos nosotros, y vosotros, al de la naturaleza. Que al fin y al cabo es la que nos da de comer.” Hábilmente añadí “Claro, nosotros comemos pollos, cerdos, conejos…¿eso tampoco es admisible?” Richard me miró con sorna “Si la naturaleza no hubiese dispuesto que necesitarais alimentaros de otros animales, sólo comeríais verde. Además, seguro que no os tiráis media hora jodiendo a un pato antes de meterlo al horno.”

En mi plato sólo quedaban migajas; de modo que me dispuse a abonar mi consumición y marcharme. Antes de irme, le pregunté una última cuestión. “Entonces, ¿que pasará si finalmente no se logra prohibir las corridas de toros?” Richard se encogió de hombros, o algo similar para su fisionomía bovina. “La naturaleza es sabia, y sobre todo justa” filosofó, “algún día os pasará la factura por todos los abusos a su confianza y a sus dones”, me dirigió una última mirada de soslayo por encima del hombro. “Honestamente, yo en vuestro lugar comenzaría a preocuparme.” Y volvió su mirada al fondo de su tinto, ya casi vacío.

Salí del local un tanto confuso. Aún en la puerta, me asaltó una curiosidad casi ansiosa sobre las palabras finales de Richard. Volví a entrar para hacerle una última pregunta. Seguía en la barra, con un vaso completamente seco. Pero había cambiado de postura. Estaba observando en la pared, con ojos fijos, melancólicamente, un apergaminado y amarillento cartel de una vieja corrida de toros, de acaso hace cien años. Junto a éste, había otro cartel anunciando una corrida que se celebraría en pocos días. No pude dejar de reflexionar acerca de la palabra “celebrar”. Sonreí con cierta amargura. Decidí no molestarle más y lo dejé correr. Bastante tenía ya el pobre con lo suyo.

Dr. Taurus, especialista en hemorroides. Just revenge.

Published in: on marzo 5, 2010 at 9:17 pm  Dejar un comentario  

Culpables

-Hola, madre.

-Hijo! Que tal la búsqueda de empleo?

-Bastante mal, madre…no hay curro.

-Pero cómo no va a haberlo, Juan? Tienes 27 años, el mundo está abierto para tí y tu salud jóven!

-No. No lo está tanto. Están despidiendo gente de todos lados, casi nadie contrata; o lo hacen en condiciones de mierda. Y casi sólo a extranjeros.

-Tsk…tanto moro y rumano no podía ser bueno, si ya lo decía la madre de Angelitas, la de la zapatería…sí, esa que tiene la hija de tu edad tan guapa. Nos quitan el trabajo.

-No es culpa de ellos, madre. Es de los empresarios que ponen condiciones malísimas para pagar cuatro duros y explotar todo lo que se pueda. Todo el mundo tiene derecho a comer de forma honrada.

-Sí, pero son los forasteros los que aceptan cualquier cosa!! Y mientras tanto, mira que cantidad de familias españolas pasando pena…

-No es sólo a los extranjeros, madre. No te has enterado del nuevo contrato de inserción que propone la patronal para menores de 30?

-Ay, pues no menterao…

-Pues mira: es un contrato para jóvenes por el cual te dan trabajo por el sueldo mínimo, si es que llega; y te quitan de cotizar a la Seguridad Social, te quitan derecho a paro…

-Pero hijo, trabajo es trabajo, habrá que cogerlo, que hay mucha falta. Y después Dios dirá…

-Sabes, madre? Lo triste es que muchos pensarán como tú. Muchos jóvenes desesperados por no encontrar nada con lo que empezar a vivir, se verán abocados a aceptar éstas condiciones abusivas. Como consecuencia de ello, el empleo subirá, claro, pero no el consumo. Cómo van a poder vivir con un sueldo mínimo español? Y tampoco será tiempo provechoso, porque no han cotizado y no les cuenta para el día de mañana. Y cuando se les acabe el contrato a los seis meses y pico, porque al empresario le interesa ir cambiando para no hacer fijos ni subir sueldos, no tendrán derecho a paro, y una de dos: o se ponen un pasamontañas o aceptan otro contrato de mierda. Y así sin parar. Y al final siempre salimos perjudicados los mismos de siempre, mientras los gordos se llenan más y más la barriga y la cartera.

-Po si…pos llevas razón. Cuánto sinvergüenza, madre del amor hermoso. Amos, y de quien será la culpa??

-De todos, madre.

-Como dices eso, hijo? Habrá quien tenga mas culpa…

-No. La culpa es de todos. De los ciudadanos por votar con fe ciega o por tradición y no con cabeza. De los políticos por bajarse los pantalones una y otra vez y chupar muchos culos. De los empresarios españoles por ser una pandilla de buitres aprovechados que se sirven de la crisis y de la necesidad de la gente para ganar más. Tuya por no hacer nada más que ver la telenovela. Mía por no levantarme de delante de la consola más que para mear. De la gente por no mover los huevos de los sillones mientras tengan fútbol y reality shows para distraerse. De todos por no salir a la calle a reclamar lo que es nuestro, y dejar que nos arrebaten cada vez más derechos.

-Nene, po si que lo pintas tú mal…

-Yo sólo te digo, madre, que Alberto y Laura se han ido al extranjero porque aquí no ven salida ni trabajo digno, y van a probar fuera.

-Anda, tú no tendrás pensado lo mismo, no…?

-Pueeesss…

-Pero Juanito, quién se va a quedar en España para sacarla adelante!!??

-Bueno…ya tienes algo en lo que pensar de aquí a las próximas elecciones.

Con todo mi afecto, para ti, Gerardo

Published in: on marzo 4, 2010 at 2:56 pm  Dejar un comentario