Por los pelos

Fue en Agosto, a primeritos. Me corté el pelo, y desde entonces no me lo he tocado con una tijera. Mi ADN es especial, hipotetizo. Creo que me crece más rápido de lo normal. El pelo, digo. Eso da como conclusión que ahora llevo una mata de pelo que haría replanteárselo a quienes llamaron “pelusa” a Maradona. Evidentemente no vieron las VPO para piojos que me salen del cuero cabelludo, con más cuero que pellejo. Y es un coñazo, oigan. Me obliga a arduas labores de peinado cada mañana: mojar, secar y moldear. Y eso cuando me siento flex. Normalmente cuando tengo el día nuboso me limito a pasarme el cepillo, con la consecuencia de que se bufa y parezco un caniche inflado a anabolizantes. Ponedme un collar y llamadme Flufy, ya ves. Un colega me dice que me parezco a Mr. Satán, el de DBZ. Por mis cojones, salvo el bigote.

Otro tema son las patillas. Se asemejan a cualesquiera felpudos bienvenidos pegados a los lados de mi cara. Cualquier día de éstos me hacen patriarca de un clan de gitanos, y a Fe mía que me sacuden. Otro coñazo king size, coge la tijera, pilla con los dedos la patilla, córtala…para dejarte el asunto hecho una guanada. Hay cosas que es mejor dejar en manos de profesionales, como cortar el pelo, recetar medicinas y cargar bombonas de butano.

Hay quien dice que salen vocecillas de mi mata de pelo. Liendres tremendamente educadas, o una fantástica raza de duendecillos que se asientan en las pelambres y son felices medrando entre mis semirrizos y haciendo tortitas que luego confundo con caspa. Diría que sus mayores enemigos son los trolls capilares, pero aún no he llegado a ese punto de perroflautez irreversible. Aunque me dejo un pastizal metálico y celuloso en champuses, mire ustez. No me trago lo de las vocecillas feéricas. Prefiero pensar en la selva, la frondosidad de las junglas, con sus ecosistemas a base de leones, jaguares, ñus, boas…¿alguien más ha oído un elefante…?

Lo bueno es que el pelucón abriga en invierno, y una buena combinación de gomina a granel y tres cuartos de piel negra da una faz de mafioso bielorruso chungo que te cagas by the leg to down. Y a mi churri le mola enredar sus dedillos entre mi cabellera. Alguna vez ha sacado solo hueso, pero parece que no le importa mucho.

Mmm…¿Míster Satán?

El lunes me rapo, fijo.

 

"Te mola mi pelazo?? Pues espera a ver debajo del cinturón, majo!!"

Published in: on octubre 19, 2010 at 9:22 pm  Dejar un comentario