La Generación Perdida o “Darwin cogió su fusil…”

Darwin era un señor calvo y con una barba de medio pecho que decía muchas tonterías. Entre ellas que si dos animales herbívoros, uno de cuello corto y uno de cuello largo, vivían en un lugar donde los árboles eran muy altos, el bicho de cuello largo tenía mas probabilidades de no desayunar con San Pedro pasado un tiempo. “Supervivencia del más Apto”, lo llamaban. Algo parecido a lo que decía otro señor, este con pelo pero con el bigotito mas pequeño y un poco volado del perol, allá por 1933 en Alemania. Meditándolo detenidamente, quizás lo que decía Darwin no era tan tontería. De hecho, meditándolo más detenidamente y ya con un vaso de Whisky delante, esto se puede aplicar a los seres humanos. Se supone que el humano, como animal de pro, debe adaptarse al medio para sobrevivir a sus continuos cambios. “Evolución” es la palabra. Darwin tiene mucha suerte. Si viera cómo marcha el mundo hoy día, probablemente cogería todos sus apuntes y cuadernos de campo y se haría una hermosa hoguera donde asar deliciosas morcillas.

En algún momento la sociedad la ha hecho muy parda, y nadie se ha dado cuenta. Asomándose a la caja tonta casi por casualidad podemos comprobar con infecta desolación cómo la humanidad está dando unos pasos atrás, una “involución”. Lo ominoso del asunto es que estos síntomas de un lamarquismo a lo macabro se dan precisamente en aquellos que en teoría deben ser portadores de luz y esperanza para el futuro, y lo que vemos es que no son mas que una pandilla de desarrapados maleantes y robaperas. Hablo de la juventud. Asistimos a la medra de lo que he dado en llamar “La Generación Perdida”, una generación parecida a la X pero así como más hijosputa. De todos los ejemplos que se podrían poner para ilustrar lo dicho, cabe mencionar los altos índices de fracaso escolar, miríadas de chavales que dejan los estudios y se quedan en casa manoseándose los innombrables, sin plantearse ponerse a tajar. El trabajo para ésta generación ya no es síntoma de decencia. Es decir, es una generación de parásitos sociales que no producen y sólo gastan.

Otro hermoso ejemplo lo hemos visto en Pozuelo (Madrid) recientemente, viendo cómo una banda de niñatos se la liaban gorda a la policía, que estaban en clara desventaja numérica. Los comentarios de los críos eran un poema; pero el supuesto castigo impuesto es un chiste, y de los malos. Los jovenzuelos de la Perdida, víctimas de una generación de padres que nunca debieron serlo y de un sistema podrido, no sienten respeto, ni reconocen la autoridad ni la mas mínima disciplina; es decir, son unos tiranos que se saben todos sus derechos pero ninguno de sus deberes; culpa ésta que yo arrojo a psicólogos y sociólogos de la “New Age” los cuales consideran que si el das una bofetada a tu hijo para ponerlo firme lo vas a traumatizar para toda la vida y que hay que tratarlos entre algodones. Por último, el caso Marta del Castillo, del cual sobra comentario alguno y que demuestra que entre los jóvenes hay auténticos asesinos a los que se la sopla todo.

Es inútil tratar de buscar las causas de esta debacle. ¿Hornada de padres sin capacidad de educar? ¿Sociedad demasiado permisiva? ¿Incapacidad política para afianzar un sistema educativo sólido? ¿Empeño en volver imbéciles a los jóvenes para hacerlos más maleables? Niput. Sólo sé que cuando esté sentado en un parque tranquilamente y contemple cómo un grupo de niñatos bebiendo cerveza y liándose porros se mofen de un anciano que pase por ahí o de una chica gordita, pensaré para mis adentros que me dan mucha pena. Lástima porque el conjunto de la sociedad les ha absorbido las fuerzas para hacer algo provechoso, que creen que son libres y guays y no saben que en realidad son piezas de una maquinaria que sólo les quiere como mano de obra barata.

Bienvenidos al tiempo de la Generación Perdida. Quizás en una o dos generaciones se repare el desaguisado, pero lo que es hoy, no tengo la más mínima esperanza en tener un plan de pensiones decente. No con esta juventud.darwin

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Published in: on septiembre 13, 2009 at 6:13 pm  Dejar un comentario  

Cuando Lobezno besó a Mickey

Se oye una canción,
Que habla al corazón,
De una sensación,
Grande como el Mar.

Algo entre los dos,
Cambia sin querer,
Nace una ilusión,
Tiemblan de emoción,

Bella y Hulk son…

(Sonido de una pistola cargando)

Existen momentos en la vida, fenómenos trascendentes, que provocan períodos de inflexión en los que la Fe flaquea y la voluntad se estrella sobre una cama de ominosos presagios. Lamentando el tono Byroniano que toma esto, debo aclarar que si alguna vez veo al Castigador en un crossover con Donald o Pluto, ruego al buen samaritano mas cercano que me asesine con la cucharilla de helado mas a mano. Dejaré una nota para el juez, él lo comprenderá.

C0mo sabemos por los medios de INcomunicación carcajeantes y tocapelotas, el coloso Disney ha tirado de billetera para poner en práctica la máxima empresarial de los que ven sus ideas y creatividad agotadas: Si no puedes derrotarlos, entiérralos en billetes. Desde el Domingo 30 de Agosto, la Marvel Entertainment, una empresa al alza y con grandes proyectos, ha vendido su alma al diablo (perdón, a Mickey Mouse. Aforismo.) con la esperanza de que ambas firmas se beneficien mutuamente.

Mis cojones en salmuera, con permiso.

Como buen marvelita y fan del noveno arte en general debo confesar que se me aflojó el esfínter al conocer la noticia. No es que tenga algo contra Disney, vive Dios, que tengo un corazoncito pequeño y negro por ahí escondido y me he visto todos los clásicos disney. Digo que, ejem, son dos mundos diferentes. Mezclar Marvel y Disney es como tratar de juntar a los Skrulls y a los tres sobrinitos de Donald y pretender que jueguen a los bolos como amiguetes. Naturalmente, no van por ahí los tiros. Disney ha ojeado el tremendo éxito que está obteniendo Marvel, sobre todo a raíz de las adaptaciones cinematográficas y ha decidido que quiere un pedazo de ese pastel al precio que sea. Falta de creatividad propia, como digo. Los apocalípticos alarmistas y tontos del higo como vuestro servidor enseguida nos temimos las consecuencias mas nefarias para los personajes e historias de la editorial comiquera. Se nos revolvía el estómago pensando en una Marvel constreñida por el conservadurismo de la Disney además del suyo propio y la desazón se apoderaba de nuestros corazoncitos al temernos historias edulcoradas y blandurrias, aptas para niños pequeños (público mayoritario de la Disney) sin la fuerza, la crítica, las referencias a realidades sociales incómodas y demás de los cómics marvelianos. Al diablo cualquier mención a las drogas, el sexo, la política…largo etc. Vamos, tebeos calificados TP como un subproducto del palo de una Hanna Montana cualquiera. Miedo, miedo en la boca del trasero.

Profemiki

El Horror...el Horror...

Pasado el horror inicial y reflexionado fríamente, el asunto no parece tan catastrofista. Es decir, la Disney no será tan gilipollas como para adquirir algo y toquetearlo para convertirlo en una sombra de lo que era sabiendo que eso les puede echar a perder el cocido. Quiero pensar que lo único que pretende el imperio del ratón es poner la mano a fin de mes a cambio de producciones varias y distribución muy superior a la que tenía Marvel a día de hoy. Quiero creer que, oye, lo mismo Pixar se dedica a hacer pelis de animación de los X-Men o del Dr. Extraño. Tengo la esperanza de que esto sea el espaldarazo que Marvel necesitaba; pero hasta que no vea el muerto no afirmaré el asesinato. El tiempo dirá si esto ha sido una buena oportunidad o la cagada cósmica del siglo. Ni siquiera Galactus podría digerir semejante montón de mierda. Al menos nos queda el comodín Tarantino, que como sabemos, trabaja para Miramax, que a su vez es de Disney. Quieras o no, es una garantía.

Mi sentido Ratonero me indica peligro!!

Mi sentido Ratonero me indica peligro!!

Published in: on septiembre 1, 2009 at 7:42 pm  Comments (2)