Caminante de la Luna.

En cada generación, hay pérdidas que nos marcan de una forma más o menos profunda. Los que revolotearon por los 60, sintieron el palo de perder a Elvis Presley. Los de los 80 se quedaron blancos cuando supieron del fallecimiento de John Lennon. Y ya más adelante, en los 90 siendo nosotros pequeñitos, las madres y abuelas (y algunso padres y abuelos) se lamentaron de la marcha de Lola Flores, que aunque la conocimos de oídas y seguramente de alguna que otra canción escuchada furtivamente mientras nuestros mayores hacían las labores de la casa. Todos los enumerados tenían algo en común: se entregaron a su pasión, llevaron vidas tumultuosas, y murieron como corresponde a una leyenda; de forma abrupta e inesperada. ¿Cómo si no entrarían en el olimpo de los que siguen generando dinero incluso mas allá de la muerte?.

Bueno, mis apreciados cohetáneos, las circunstancias nos obligan hoy a lamentarnos de otra pérdida de las que marcan a una generación, la que probablemente tuvo a este genio incomprendido como el autor de su banda sonora. El niño explotado de los Jackson Five. El adicto a la cirugía estética. El presunto pedófilo. El gran Michael Jackson se ha ido de forma material. Digo material en un alarde de palabras bien escogidas, porque inmaterialmente, sonoramente, siempre estará aquí. Es la seña de identidad de los genios que en vida dispensaron talento y creatidad como si tuvieran el monopolio de ello. Que levante una garra quien no haya escuchado nunca Thriller, Bad o Smooth Criminal. Que alguien me niegue que alguna vez ha tratado de imitar sin éxito el “moonwalker”, un paso de baile ya icónico del siglo XX. Y ahora, coged a las personas que nieguen esto y preguntadles en que caja fuerte han estado encerrados los últimos 26 años.

Lo que realmente pena me da de esta pérdida es que Michael nunca pudo limpiar del todo su nombre. Causa de ello es la bancarrota en la que se encontraba en sus últimos años. Agregad esto a los carroñeros que clavaron sus garras en él para aprovecharse de los últimos rayos de luz de Michael, y tendremos un completo desastre de vida. Naturalmente, ahora que ha muerto, es cuando generará mas ganancias. Los últimos diez años de la vida de Jackson los ha pasado como víctima, condenado al ostracismo por gente que alguna vez lo adoraron. Y de eso se encargarán ahora, luciendo gala de estupidez humana, todos los medios de cotorreo y demás gilipollas pseudoperiodísticos: de repasar su vida y sacar al candelero toda la mierda. Por supuesto, no seré yo quien me una a esta autopsia mediática. Si he de quedarme con algo de Michael es con su arte, su creatividad, y con la fuerza que le permitía levantar todo un estadio lleno de personas que cantaban al unísono “you are not Alone”. El gran Michael ya ocupa su silla en la galería de cultura popular del siglo XX. Silla que, eventualmente, abandonará para seguir bailando. Pues Michael Jackson no ha ido al Cielo, ni al infierno. Michael se ha ido a la Luna, donde desarrollará su Moonwalker siempre que alguien se acuerde de él o su música con cariño. Me da a mí que el bueno de Blanquito no se va a sentar en mucho mucho tiempo.

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Published in: on junio 26, 2009 at 12:15 pm  Dejar un comentario  

Bricopatía: Hoy, cómo confeccionar un etarra.

Cójase, a poder ser desde bien pequeño por la blandura de su mente, a un jovenzuelo con capacidades intelectuales mínimas e ingréselo en un colegio o instituto vasco, preferiblemente de tendencias albertzales. Procure contar con el beneplácito de las partidos nacionalistas, y llénele la cabeza de Historia tergiversada que ensalce la grandeza del pueblo vasco, prohíba el uso del castellano y reverencie la figura de Sabino Arana como máximo exponente de la identidad vasca (pero cuídese de  mencionar que en sus últimos momentos de vida, Arana se arrepintió de lo dicho y se declaró español.)

Cuando el joven sea mozo, insértelo en ambientes de Erriko tabernas, donde otros mozos (y algunos ya no tanto) se pasen el día defecando sobre la “España Invasora y represiva”, escuchando música ultranacionalista y besando la ikurriña como única y verdadera enseña nacional. Observe que la degradación intelectual del jóven sea completa, y en ese momento fíchelo para la Kale Borroka, para que aprenda a elaborar actos de suma utilidad, como incendiar cajeros automáticos y lanzar piedras a la ertzainza. Trate, eso sí, de mantenerlo alejado de cualquier cosa de provecho, como leer, estudiar otra cosa que no sea hacer cócteles molotov y mirar mas de dos segundos un libro de Historia de España, no tengamos la desgracia de que aprenda historia auténtica.

Cuando el mozo ya sea un buen gérmen de cabeza hueca carne de cañón de intereses económicos, que no independentistas (pero sin que lo sepa), adiéstrele para cosas mas serias, como asesinar por detrás a políticos que luchen por la auténtica libertad (pero siempre por la espalda, oiga, que de frente es de valientes y no es el objetivo de esta obra), y colocar bombas en automóviles, sin preocupación por cuántos niños inocentes vuelen por lo aires sin darse cuenta ni de qué les golpeó. Júntelo con otros cabezas huecas manipulados y forme un comando que actúe de las maneras descritas.

Finalmente, si se diera la desgracia de que su etarra es capturado por las fuerzas del órden, procure que vaya  auna cárcel donde sea tratado a cuerpo de rey y desde donde pueda seguir reivindicando la “lucha por la libertad” y presumiendo de ser buenos “guerreros vascos” valientes que tiran a la nuca y se esconden tras capuchas. Terminado el trabajo, puede ocurrir dos cosas:

1 – Que tengamos la desgracia de que se arrepienta de sus actos, le de un ataque de inteligencia y desde la celda abogue por el fin de las armas y el comienzo del diálogo político.

2 – Cumpla su condena, después de haber asistido a juicios en los que se mofaba de las familias de sus víctimas con su zorra etarra, se cagaba en la democracia española, pero después se ponga en huelga de hambre para reivindicar sus derechos, otorgados por el estado ESPAÑOL.

Y no lo olvide, si quiere algo bien hecho…hága que otros trabajen por usted. A poder ser, con pistolas.

Published in: on junio 22, 2009 at 9:32 am  Comments (2)  

Un santo sin canonizar

Esta mañana, desayunando, me he enterado del fallecimiento de Vicente Ferrer. Remarco que ha sido a la hora del desayuno, hora que en muchos países, incluído en el que trabajaba Ferrer, no existe. Debo reconocer que nunca seguí la vida y obra de este hombre, aunque conocía que creó una fundación y ayudó a hacer de la vida una carga menos pesada para muchas personas. Pero ha tenido que ser esta mañana, tomando mi vasito de leche de soja con galletas integrales, cuando he sido plenamente consciente de la magnitud de la obra de Vicente. Toda una vida intentando borrar el hambre en una sociedad y algunos haciendo operación bikini en el primer mundo. Manda cojones.

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Vicente Ferrer fue la prueba viviente de que para hacer del mundo un poco menos estercolero sólo hace falta un poco de voluntad. Ferrer llegó a la India con un paraguas sólamente y a día de hoy, dos millones de personas se benefician de hospitales, colegios, etcétera. Un paragüas, señor@s. No puedo comprender cómo aún no nos damos cuenta de la hipocresía y el palo del que van los gobiernos mundiales. Si no se hace nada, es porque no se quiere, es mas fácil exprimir a los pobres para que hagan balones Nike.

Por supuesto, Vicente Ferrer no será canonizado ni mencionado en procesos de santificación. Ferrer iba para jesuíta, pero abandonó los hábitos cuando se enamoró de la que fué su esposa hasta el final. Y la iglesia, como sabemos, no es amiga de los que se desvían del santo camino. Es mas fácil para los alzacuellados lanzar consignas en plan ayatolá contra el aborto y la libertad sexual, entre otras historias. Ya quisiera uno solo de ellos alcanzar alguna vez la grandeza de Vicente. Mucha boca, pero poco actuar.

Por suerte, la obra de Ferrer no se queda aquí; su esposa y su hijo continuarán demostrando que hacer del mundo un sitio decente sólo es cuestión de buena voluntad. Y que si algo sobra, son gobiernos que gastan millones en armas, empresarios explotadores, e idiotas que aplauden cuando se pagan 100 millones por un payaso balompédico.

Published in: on junio 19, 2009 at 8:31 am  Dejar un comentario  

Sed de venganza, en pequeñas dosis.

¿Por qué nos gusta el Castigador? ¿A que se debe que nos regocijemos cuando el villano malísimo arde como una tea y se cae por un barranco? ¿Cual es la causa de que cuando el bueno tiene por el cuello al antagonista, se oyen gritos en la sala de cine (o en el sofá, con el Home Cinema) que rezan “RETUÉRCELE EL PESCUEZO AL CABRÓN ESE!!!!”

La respuesta, consumidores de violencia gratuita, está en nosotros. Quien más quien menos, es un asesino desbocado en potencia. Todos, hasta el mas bueno. Célebres son las palabras de San Francisco de Asís, que en medio de una oración espetó “Quitadme de encima a este ratón hijoputa travieso que me está royendo los cataplines bajos vientres!!”*. Cuantos antes lo asumamos, antes podremos irnos a casa a ver “la ruleta de la Fortuna”: La violencia, y por extensión la venganza, forma parte del homínido, como el salivar ante una tortilla de patatas gigante, hacer el gilipollas delante de un/a ti@ cañobund@ e ir en manada al cine a ver la cuadrigésima peli de “Star Wars”. La Biblia está llena de violencia. Los deportes son violentos por definición (no de violencia agresiva, sino de esfuerzo físico). Incluso los ninios se engendran con violencia; el que sea una violencia que da gustirrinín, que diría Gila, no la hace menos primaria.

Pero la venganza es otra cosa. La imperiosa necesidad de castigar a quien nos ha agraviado es antigua como la propia hominidad. Lejos, pero muy presentes, quedan los días en los que Yahvé se cogió un mosqueo y dijo “A tomá poh culo la bicicleta!” y nos mandó el Diluvio para escarmentarnos por nuestros excesos, y de paso exterminarnos, oigan. El sentimiento de vengarnos viene de antiguo, desde que un mono-futuro homosapiens se quedara con el cacho mas jugoso de la pata de búfalo. Dicho en castellano viejo: desde que existe la Propiedad. Mírese al espejo y miéntase usted mismo negándolo; a todos nos jode que nos quiten lo nuestro, o lo manoseen sin cuidado. No veo, francamente, a un padre pidiendo explicaciones educadamente al señor que le ha sacudido un oxtión al biés a su hijo por tropezarse con él. Ni riéndole la gracia al colega que le ha tocado las tetas a tu novia con rostro de onanismo. O tomándonos una caña con el garrulo puesto hasta arriba de mierda que nos ha convertido nuestro Seat León recién salido del horno en un precioso y carísimo acordeón. Naturalmente, para gustos, las prostitutas de lujo; cada uno reaccionará de forma diferente, según el carácter y el instrumental con el que la sociedad nos haya provisto para reparar la afrenta. Denunciamos al tío que le ha dejado la cara roja a nuestro crío, o le pedimos los datos al idiota que nos ha hecho el “tuneo” en el auto.

Pero, dijo la ardillita preocupada, ¿que pasa cuando la afrenta va mas allá de la satisfacción que nos pueda dar un castigo judicial? ¿que se nos remueve cuando violan a una chica inocente de 19 años y le dan una paliza por deporte? ¿Y si la niña es nuestra “algo”? ¿Cómo se nos queda el cuerpo ante el genocidio cometido por un dictadorzuelo de un pequeño país, porque “esa minoría era peligrosa, y así atajamos la contienda”? ¿Y si nos asesinan a nuestra familia en medio de una excursión por el parque tan sólo por haberse visto en el momento equivocado en el lugar erróneo?

Amigos zarigüeyiles, no conozco a nadie que conserve la calma chicha en una situación del palo. El cuerpo nos pide sangre, reventarle los dientes con una plancha de hierro al cabrón que ha violado a nuestra hermana/hija/prima/novia, y luego orinarnos sobre él, pa que se joda. No podemos esconder eso, por mucho Tai Chi que hayamos hecho. Incluso la persona mas calmada y pacífica del mundo sentirá, al menos por un segundo, la necesidad de sacarle el corazón al objeto de su odio y comérselo a la brasa. Un segundo. Pero está ahí. El odio irrefrenable ante el daño cometido contra nosotros o nuestro status quo, y el sentimiento de que sólo un final que implique bates de beisbol y una escopeta pondrá nuestros espíritus en paz. Obviamente, si existen las leyes y los códigos penales es para evitar que uno se salga de madre y se cepille al pavo que le ha crujido a su señora en la cola del súper por pensar que se le ha colado. Pero el instante de despellejamiento mental no nos lo quita ni el que asó la manteca. Y es a causa de ese segundo, esa pequeña dosis de venganza que queremos en justa justicia, valga la rebuznancia, lo que nos recuerda que, al final, somos animales. No, peor: los animales no matan porque sí, ni saben de venganzas. La venganza, por irónico que parezca, requiere de razón.

Personajes como El Castigador, William Wallace o John McLane representan ese segundo de sed de venganza roja que podemos sentir alguna vez. Un segundo que, de recordar la mayoría del tiempo que existe, haría que hechos como el 11-M no tuvieran sentido. La venganza está mejor donde debe quedarse, en las pelis y los tebeos. La violencia engendra violencia, mis queridos comebalas, y entre medias, como eslabón, está la venganza.

“Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas” – Francis Bacon.

* No, no queda constancia de que San Francisco haya dicho eso…pero tampoco de que NO lo dijera!!

Published in: on junio 18, 2009 at 7:26 pm  Dejar un comentario  

Historia de dos currelas. Mas o menos. Chapter 1.

Don Tiberio vive en un barrio chic. Tienen guardias todo el día vigilando con ojo avizor sus carísimas propiedades, y de forma extraoficial, sus infladísimos egos en forma de piscinas climatizadas y descapotables. A este barrio sólo se accede por un camino privado y con tarjeta llave. Don Tiberio, como se puede deducir, es un señor rico. Posee una empresa que levantó su padre en los años 40, con la fórmula mas elemental del trueque: producir algo y venderlo allá donde no lo tienen. Don Tiberio, pues, se tropezó con la bendición de nacer en una familia en la que ya tenía la vida resuelta. No conoce el trabajo duro, pues siempre ha dispuesto de Alfreds que le traían el vasito de agua de madrugada.

La Empresa de Don Tiberio ha venido obteniendo pingües beneficios en los últimos años, lo que le ha permitido alcanzar cotas de vida impensables por el, verbi gratia, barrendero medio (con todos los respetos a los barrenderos. Qué sería de nuestra limpieza sin ellos.). Don Tiberio tiene varios cochazos de las mejores marcas europeas, diversos apartamentos en lugares de ensueño, sus hijos cursan estudios en las mejores universidades, y su esposa, bendita sea, no hace mal a nadie, pues se pasa el día en la pelu de señoras ricas, hablando de lo buena que es la estola que se compró anteayer o de las vacaciones que se van a dar en Estocolmo. Las lenguas viperinas dicen que no tiene estudios, y que sedujo a don Tiberio con sus curvas y contracurvas, teñidos y ademanes. Don Tiberio no es muy agraciado fisicamente. Que sabrán ellos.

El caso, si no me desvío mas, es que don Tiberio, en su magnificencia, mantiene a sus empleados con un puesto de trabajo digno. Apenas trabajan de 8 a 10 horas diarias, percibiendo un salario de 800 euros. Cualquier sobrinito de 8 años te diría “Hala!! cuantas cosas se pueden comprar con esa pasta!!”. Tal es la benevolencia de don Tiberio, que apenas les da a sus empleados 2 semanas de vacaciones al año, para que no se distraigan y olviden como hacer bien su labor. Un santo, oigan, un santo moderno.

Pero algo se ha torcido en la casa de don Tiberio. Algo llamado “crisis” (un invento de la tele, que como todos sabemos, está en manos de los rojos) ha hecho que, inexplicablemente, las ganancias de don Tiberio desciendan un 3%. “Cómo va a poder ser eso!!” vocifera su señora desesperada, “y que vamos a hacer este año para las vacaciones?? irnos a Punta Cana, el Caribe u otro lugar igual de miserable?? Pon solución, Tiberio!!”

Y don Tiberio, al que nunca se le conoció un mal gesto para con su esposa (mal llamada por algunos maliciosos “trofeo”) temió que su inmensa fortuna quedase imperceptiblemente mermada y su corazón se encogió ante la posibilidad de que no pudieran, a corto plazo, presumir benignamente de tener mas dinero del que puedan gastar en 100 vidas a todo trapo. De modo que don Tiberio, del que siempre se dijo que era un lince para los negocios, cogió la lista de sus empleados y, al azar, seleccionó a unos cuantos para introducirlos en algo llamado ERE, que, según dicen, no son mas que unas vacaciones obligadas. “Buena idea!!” pensó el bueno del don Tiberio. “Les doy unas vacaciones, sin salario, y así me ahorro ese dinero. Soy un genio de las finanzas!”

Pero los trabajadores, de los que siempre sospechó que eran unos desagradecidos y unos comunistas, se enfadaron y amenazaron a don Tiberio con parar la empresa si no tomaba otras medidas. Don Tiberio, muy atribulado, quiso pensar en el bien de sus trabajadores y tuvo otra brillante idea: “Albricias!!” se regocijó “usaré mano de obra inmigrante, que es mas barata y ni siquiera tengo que asegurarlos, hurra!!” Pero una vez mas, los curritos maliciosos pusieron el grito en el cielo, y se quejaron de que practicando ello, descenderían los salarios de todos. Don Tiberio no podía comprenderlo. “No lo comprendo!!” decía. “Para que querrán mas dinero?? Si con 800 euros se vive a cuerpo de rey…creo yo!”

Así que don Tiberio, del que nunca se dijo que no se preocupaba de nadie, ideó una solución que satisfaría a todos. Convocó en una reunión a los trabajadores mas necesitados (hipotecados, con niños, etcétera) que iban a ser “vacacionados” y les propuso: “Muy bien!! Vuestras protestas han sido escuchadas, y yo no voy a desoírlas!! Conservareis vuestro puesto de trabajo, pero con la condición de renunciar a pagas extra, aceptar trabajar mas horas diarias y consentir una bajada salarial. Es un chollo, no lo veis?! Vosotros seguis trabajando, y yo salvo mi negocio! Todos ganamos.”

Los trabajadores, abatidos y furiosos (que desagradecidos) eligieron esto, en lugar de enfrentarse a las “vacaciones obligadas” y dejar su futuro en manos de los banqueros (los cuales, todo hay que decirlo, eran muy amigos de don Tiberio y le prestaban dinero siempre que podían, no como a esas pirañas desalmadas de asalariados).

El negocio de don tiberio, que levantó su padre antes que él, estaba a salvo. Que feliz día!! Su esposa se puso muy contenta: para celebrarlo esa noche se fueron a cenar langosta al restaurante mas caro de la ciudad. Su negocio estaba en buenas manos: los curritos se quedarían a hacer horas extras gratis esa noche y vigilarían que todo fuese bien. Hasta había conseguido vigilantes sin pagar un salario extra!!

Nunca se dijo de don Tiberio que no era un genio de las finanzas.

Published in: on junio 17, 2009 at 11:55 am  Dejar un comentario  

A cochinear a la calle!!

Es lo que debió pensar este simpático cánido ante los rechazos de su amo, el cual, todo hay que decirlo, tiene cara de armonía interior. Disfruten!

Published in: on junio 16, 2009 at 1:16 pm  Comments (1)  

OT´s, Grandes Hermanos y Cristianos Ronaldos

4 millones de parados y subiendo. Buenos ciudadanos demócratas que acudieron, como todo buen e inocente hijo de vecino, a una entidad bancaria para rogar un crédito que les permitiera construirse una vida. Las mismas entidades que, ahora, han borrado la sonrisita servil y las reverencias fingidas ante las dificultades de sus clientes, a los cuales golpean con el látigo de la indiferencia y la amenaza y la espada del desahucio (no la de Damocles, él ya pagó su hipoteca) pende sobre sus angustiadas cabelleras.

Pero ¡¡que nadie encienda las antorchas aún, vive Dios!! Florentino “Tío del Monopoly” Pérez, haciendo deshonor a su tan “plebeyo” apellido, se toma dos carajillos con Emilio Botín, consigue un saco de euros con el símbolo € inscrito y abona el traspaso de un crío en gallumbos que sabe darle mejor al balón que el crío del vecino. Comidilla de barra de bar y portería de escalera. Telón. Y mientras, a kilómetros de allí, una pareja sin trabajo se queda en la calle con tres críos. Y los que aún podemos mirar nuestra nómina a final de mes, todavía tenemos que agradecer que sólo nos suban el precio de la gasolina y otros artículos de primer orden. Papá Estado, haciendo gala de una estupidez supina, inyecta millones de euros a la banca; los cuales por supuesto nadie ha visto después, salvo Tito Floren.

Y nadie dice nada. Nos quedamos hipnotidiotizados delante de la caja atontadora aplaudiendo las bravatas de un payaso balompédico; y en caso de que el furbol no nos plazca, siempre podemos echar mano de un grupo de cantamañanas que aspiran a hacer conciertos o actuar en la verbena de su pueblo, o de una manada de gilipollas con comportamientos sociópatas encerrados en una casa prefabricada pugnando entre sí por ser el mas digno de aparecer en el programa de petardeo de turno. Cobrando por ello, claro. Y mientras tanto, todos en casa y con la pata quebrá. Eso sí, todos a la calle a celebrar la victoria del madrí o de la roja. Ya lo decían los emperadores romanos: al pueblo, pan y circo. Se les olvidó añadir “para que no nos toquen los huevos mientras mangoneamos a nuestro antojo”.

Y la crisis que campe a sus anchas. Y que nos recorten las libertades cada vez mas. Quizas no estamos tan lejos de la distopía orwelliana. O aún peor, la de Huxley.

Published in: on junio 16, 2009 at 1:03 pm  Dejar un comentario  

La zarigüeya anda suelta

Bien, aquí estamos. No se cuantos intentos infructuosos llevo de plasmar mis pensamientos y mala uva acumulada en un blog. Pero, eh, no se ganó ninguna guerra sin dar mas de un tiro. El porqué creo que voy a llevar un blog actualizado de forma regular sigue siendo una incógnita digna del programa mas retorcido de Milenio 3. Puede que tenga que ver con mi reciente puñetazo en la mesa y renovado empeño de abandonar la villa de los sobrepesados; quizás necesito una actividad mas edificante que darle la 20ª vuelta al “Neverwinter Nights 2”, expansiones incluídas. O puede, simplemente, que aplicando el “culoveoculoquiero” en el sentido mas sano de la expresión, me haya picado el gusanillo de tener un lugar propio donde opinar sobre asuntos que, en cualquier otro lugar desprovisto de democracia, me condenarían a unas hermosas vacaciones en campos de trabajo forzados. Así son las cosas.

Bueno, no quiero extenderme demasiado en esta presentación. Trataré de actualizar questo con cierta regularidad, pero para milagros, Lourdes. Lourdes era una lumi de mi barrio que lograba erecciones en ancianos de 99 años.

Siento el aspecto aséptico de este sitio. Mi manifiesta inutilidad informática se irá subsanando a medida que exprima los conocimientos del amigo informático que todos tenemos, o deberíamos tener. Es mejor que tener una Biblia en la mesita de noche.

Prósperos días.

PostMortemData: de regalo, un animalico.  opossum2

Published in: on junio 15, 2009 at 10:16 am  Dejar un comentario